Desde la aparición del minador en España, la brotación de primavera no ha sufrido ataques de esta plaga. El minador empieza a detectarse entre finales de mayo e inicios de junio, atacando prácticamente a la totalidad de brotes que se van desarrollando a partir de ese momento (Garrido, 1995c). Al final del año la población del minador puede verse reducida debido a la acción de diversos factores (enemigos naturales, meteorología, etc.). La ausencia de brotación durante los meses de invierno, hace que los adultos procedentes de la últimas generaciones, no encuentren brotes donde realizar la puesta. Esta situación conduce a que a finales del invierno, principios de primavera exista en el campo una población muy reducida que será la que empezará a reproducirse sobre la brotación de primavera. Su puesta, que quedará diluida en la gran cantidad de hojas receptivas que se producen en esta brotación, por lo que los daños en primavera son por regla general inapreciables.
Existen numerosos factores de mortalidad en las poblaciones de P. citrella en campo. García Marí y colaboradores (1997a y b), a partir de tablas de vida en diversas parcelas de cítricos en la Comunidad Valenciana, obtuvieron que el porcentaje de huevos que alcanza el estado adulto es muy variable, oscilando entre el 20% y menos del 1%. Encontraron mortalidad en todas las fases evolutivas pero más acusada en los estadíos larvarios, en especial sobre L1. La mortalidad más baja la obtuvieron en los estados de huevo y pupa. La causa de la elevada mortalidad en L1 (entre el 50 y el 70%), podría ser debida tanto a la competencia, como a la meteorología (la insolación sobre el haz) o incluso al ritmo de crecimiento de la hoja. La incidencia de estos factores es variable según las brotaciones y las zonas, pero casi siempre causa una importante reducción de la población inicial (García Marí et al., 1997a; Garrido y Gascón, 1995). Los depredadores y parasitoides también inciden de forma acusada en las poblaciones de minador, sobre todo en fases evolutivas más avanzadas, principalmente en los últimos estadíos larvarios.